Trastornos del sueño: categorías y tratamientos

De acuerdo con la tercera edición de la Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño (ICSD, por sus siglas en inglés), se han identificado siete categorías para el diagnóstico de trastornos del sueño: parasomnias, trastornos del movimiento relacionados con el sueño, trastornos del ritmo circadiano del sueño y la vigilia, trastornos centrales de la hipersomnolencia, trastornos del sueño relacionados con la respiración, trastornos del insomnio y otros tipos de trastornos del sueño[2].

Los medicamentos comunmente recetados para el sueño incluyen medicamentos antidepresivos, benzodiacepinas, ácido gamma-aminobutírico (GABA) y antipsicóticos. Sin embargo, estos tratamientos tienen efectos secundarios sustanciales e interacciones farmacológicas peligrosas.

Otros medicamentos como la melatonina, los antihistamínicos y la valeriana son menos peligrosos, pero también menos efectivos, y también pueden traer consecuencias indeseables. Estas circunstancias están causando que los pacientes experimenten cada vez más con alternativas para dormir, incluido el cannabis medicinal[3].

Cannabis medicinal para tratar trastornos del sueño

Se ha descubierto que el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CDB), los dos cannabinoides principales contenidos en la planta de cannabis, tienen diferentes efectos en diferentes etapas del sueño. Además, se ha reportado la asociación entre el manejo de los trastornos del sueño y la activación del sistema endocannabinoide por los cannabinoides.

En 2018, un artículo publicado en la revista Medicines estudió la efectividad de la flor de cannabis medicinal natural para tratar el insomnio. Las cepas de plantas utilizadas fueron: C. indica (60%), C. Sativa (6%) e híbrido (33%). Se omitieron porcentajes de THC mayores al 35% o CBD mayores al 30%, porque estas fracciones no ocurren naturalmente en la flor.

Los resultados demostraron que los usuarios experimentaron una mejora significativa en los niveles de insomnio percibidos. El uso de pipas de fumar y vaporizadores se asoció con un mayor alivio de los síntomas y menos efectos negativos, en comparación con el humo de las articulaciones. La flor de las plantas de C. sativa se asoció con más efectos secundarios negativos que las flores de C. indica o plantas híbridas. Finalmente, un alto porcentaje de CBD se asoció con un mayor alivio de los síntomas. Los resultados actuales son consistentes con estudios previos en personas sanas que tratan el insomnio con cannabis.

En conclusión, el CDB se considera generalmente más segura que las prescripciones médicas tradicionales para el sueño. Terapéuticamente, el consumo de cannabis también puede aliviar los síntomas como el dolor y la ansiedad relacionados con los trastornos del sueño. A pesar de la novedad y los efectos positivos del cannabis medicinal en los trastornos del sueño, el diseño de la investigación ha tenido inconvenientes, como la falta de un grupo de comparación, que puede sobrestimar su eficacia.

Dada la importancia del sueño en términos de bienestar físico y mental, es alarmante la rapidez con que los trastornos del sueño se propagan en la sociedad. Por lo tanto, se necesita más investigación médica para comprender los riesgos, beneficios y eficacia del cannabis como sustituto de otras sustancias utilizadas como inductores del sueño.

Fuente: Kalapa

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