La madrugada es silenciosa en los bosques que rodean el Lago de Chapala, en Jalisco. Frondosos arbustos hacen que los dos carriles de la carretera se conviertan en uno solo. Aunque el camino marca dos sentidos, hace más de 40 minutos que no vemos un coche a nuestro alrededor, ni de ida ni de vuelta. Llegamos al municipio de Mazamitla, pero faltan varios kilómetros para llegar a la ubicación secreta que nos compartieron al venir hacia acá. Finalmente cruzamos un portón de metal con figuras de caballos para entrar en un rancho privado. Al fondo, un cabaña humeante marca nuestro destino: los jueces de la Jalisco Cannabis Cup fuman las últimas muestras de marihuana mientras conversan alrededor de una fogata y se preparan para el evento de premiación.

Jalisco Cannabis Cup es un evento cultural y recreativo que forma parte de las actividades realizadas por el colectivo 4:20 Guadalajara, que desde hace diez años ha realizado marchas, talleres y giras universitarias alrededor de Jalisco con el fin de informar sobre los usos y los mitos de la marihuana. Alrededor de cien cultivadores, extractores, madres, doctores, biólogos, abogados y aficionados de cannabis manejaron entre las brechas jaliscienses para encontrar la ubicación donde se darían a conocer las marihuanas ganadoras de esta copa.

El rancho contaba con un hotel, cabañas, una zona de camping, un área de animales, un espacio para actividades conformado por un par de carpas, algunos puestos con parafernalia cannábica y un escenario donde se llevarían a cabo pláticas informativas sobre la historia del cannabis, sus usos medicinales, técnicas de cultivo y reducción de daños. Desde la mañana del sábado, algunos jueces y los primeros asistentes comenzaron a recorrer el evento, compartiendo flores y platicando sobre las mejores muestras concursantes. 

En esta ocasión la Copa contó con más de 20 muestras de flores, tanto cultivadas en exterior como en interior, así como más de diez muestras de extractos, entre los que participaron hachís, rosin, extractos con solvente, y extractos sin solvente. Cada una de las muestras fue analizada minuciosamente por un jurado de expertos que incluyó a Paul Stanford, Mike Bifari, Luis Gómez, Alison Drainsin, Eduardo Zafra y Erick Andrade, todos cultivadores o activistas cannábicos que han dedicado años para promover una relación sana con el cannabis en Estados Unidos, Argentina, Colombia y México.

Por el número de muestras presentadas, el jurado analizó y calificó las muestras en los dos días previos al evento. Sin embargo, se guardaron algunas de las muestras participantes para realizar la cata en vivo frente a los asistentes del evento. Así, una ves terminadas las charlas informativas, el público se reunió alrededor de la mesa de los jueces para observar mientras analizaban las últimas muestras.

Finalmente, al terminar de analizar los últimos extractos, los jueces y el público se reunieron alrededor del escenario para presentar a los ganadores. Sorprendentemente, a pesar de haber habido diferentes categorías de flores y extractos, fueron dos cultivadores y extractores quienes se llevaron la noche y el reconocimiento de la Copa. Por un lado, las mejores flores cultivadas en exterior, tanto índica como sativa, pertenecen al cultivador Sayula Grower, quien comentó que utiliza los ciclos de la luna para dirigir su cultivo, además de lavados constantes de raíz para asegurar la buena circulación de agua y nutrientes. Por otro lado, el premio del mejor extractor en más de 4 categorías diferentes se lo llevó Mojo Extracts, quien presentó cristales, dry sift, salsa de terpenos y rosin, además de una flor de FaceOff Og que ganó la categoría de mejor flor cultivada en interior. 

Al terminar la premiación empezó la fiesta. En una la cabaña donde los jueces habían llevado a cabo las catas, un DJ encendió la bocina y un pacheco prendió la fogata para comenzar con la celebración cannábica. Ahí, los ganadores compartían sus secretos acompañados de algún porro de las muestras ganadoras. El silencio del bosque fue interrumpido por conversaciones sobre cómo obtener el mejor cultivo y sobre los más ambiciosos e innovadores proyectos cannábicos que se llevan a cabo en diferentes estados del país. Una fiesta de cultivadores y extractores celebrando la calidad. 

Pero luego de la fiesta era hora de la segunda competencia. En esta ocasión, la Jalisco Cannabis Cup decidió unir fuerzas con el Squash Off, un torneo de extracciones creado por Bobby West que surgió hace tres años en Estados Unidos y que desde entonces ha tenido más de treinta ediciones en ese país, México y Jamaica. Se trató de la primera edición de esa competencia en el país, y en pocas palabras se trataba de presentar 6 gramos de flores para prensarlos en vivo y calificar el mejor rosin obtenido a partir de esas muestras. 

A diferencia de la Jalisco Cannabis Cup, el Squash Off, tanto el análisis de muestras como la premiación, se realizó en vivo frente a los asistentes. Una por una, las flores concursantes fueron prensadas en una prensa, para ser observadas, olfateadas, pesadas y fumadas para finalmente seleccionar a dos ganadores: aquella flor con mejor sabor y olor; y por otro lado la flor que mayor retorno generó al ser aplastada en la prensa. El premio para la flor más deliciosa se la llevó SpecialFarms, mientras que la flor con mayor retorno fue para Mojo Extracts. 

Buenos humos y buenas charlas. Durante dos días, un grupo secreto de cultivadores, genetistas y extractores compartieron las mejores técnicas para obtener productos cannábicos de nivel mundial. Mientras los porros se terminaban y la fogata se apagaba, poco a poco el rancho se vació, para que el conocimiento generado en este lugar y tiempo se disperse, usando a las personas como semillas de un cambio cultural y social. 

@fixzion

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